Certificación del cumplimiento, ética, integridad y buen gobierno

ética

La certificación de los sistemas de gestión de Compliance tiene que ser concedida desde el rigor, la independencia y la competencia suficiente para que sea una herramienta útil para todas las partes interesadas.

Ante la cada vez más prolífica y exigente legislación nacional e internacional en diferentes ámbitos (regulatorios, blanqueo de capitales, corrupción, criminal, etc), los compliance programs o sistemas de compliance, surgen como mecanismo de regulación cada vez más necesarios para evitar riesgos de incumplimientos normativos, operativos y reputacionales.

 En el ámbito internacional, los países del Common Law (Reino Unido, Estados Unidos y Australia) poseen una larga trayectoria empresarial en el ámbito del compliance. Legislaciones como la UK Bribery Act en Reino Unido o la Foreing Corrupt Practice Act en Estados Unidos establecen requisitos para que las empresas demuestren el cumplimiento con la legislación, la debida diligencia y prevención de la corrupción a través de la implantación de los corporate compliance programs. Con el beneficio adicional de que la adopción eficaz de estos programas de compliance son valoradas por las autoridades judiciales de estos países como un medio para evitar o mitigar la imputación de la empresa y, en otros casos, para reducir o exonerar de la pena.

¿Qué es Compliance?

El estándar internacional de compliance, la Norma ISO 19600, lo define como “el resultado que una organización cumpla con todas sus obligaciones, tanto las establecidas legal o contractualmente (requisitos legales, con clientes, empleados, proveedores, etc.), como aquellos compromisos que la organización elige cumplir (estándares de buen gobierno, las mejores prácticas, la ética y las expectativas de la comunidad en general)”. Si bien el cumplimiento normativo y el conocimiento de los requisitos legales juegan un papel importante, se requiere un enfoque integral de la empresa que trasciende del mundo jurídico y supone que sus órganos de gobierno y dirección apliquen los valores fundamentales y los estándares de gobierno corporativo, de ética, de integridad y de responsabilidad social generalmente aceptados, como oportunidades para que una organización tenga éxito.

De esta forma, el corporate compliance se entronca directamente en la estrategia y en la gestión empresarial ya que requiere: priorización y planificación de objetivos; evaluación de riesgos (legales y regulatorios, penales, reputaciones, operativos, etc); gestión de las personas (formación, sensibilización, comunicación) y establecimiento de controles, reporte y mejora continua, entre otros.

Certificaciones de compliance

El objetivo de los modelos de gestión es, “no solo evitar la sanción penal de la empresa sino promover una verdadera cultura ética corporativa, de tal modo que su verdadera eficacia reside en la importancia que tales modelos tienen en la toma de decisiones de los dirigentes y empleados y en qué medida constituyen una verdadera expresión de su cultura de cumplimiento”.
compliance

Requisitos para la inscripción:

Actualmente, las organizaciones tienen a su disposición tres enfoques para abordar el compliance, que están recogidos en el gráfico: compliance penal y prevención del soborno. ISO 19600. La Norma ISO 19600 es el estándar internacional de referencia en sistemas de gestión de compliance. Fruto de un amplio consenso internacional, fue publicada a finales de 2014. Este documento no establece requisitos, sino que proporciona una guía de recomendaciones para los sistemas de gestión de compliance. Al no incluir requisitos, no permite la certificación de cumplimiento o de conformidad con la misma.

Este estándar no se centra en un elemento o ámbito específico o concreto, como la legislación penal o el soborno, o el derecho de la competencia, sino que tiene un enfoque global y holístico. Así sirve para ayudar a la organización a que mejore la gestión global de todas sus obligaciones de complice. Es una norma de consulta obligada para la implantación o mejora de un sistema de gestión de complice, ya que incluye las mejores prácticas internacionales en esta materia. Tiene la estructura de alto nivel de las normas de sistemas de gestión ISO, por lo que se puede utilizar tanto para implantar un sistema de gestión complice global o como ayuda para implantar o desarrollar aspectos específicos.

Su estructura y elementos principales son coherentes con otros sistemas de gestión y esta basados en el principio de mejora continua: planificar, hacer, verificar y mejorar.

ISO 37001

Publicada a finales de 2016, esta norma está diseñada para ayudar a las organizaciones a establecer, implementar, mantener y mejorar un programa de complice para evitar el soborno. Incluye requisitos que están reconocidos como buenas prácticas internacionales, así como una de uso con recomendaciones que la organización tiene que implementar.

La norma proporciona una definición genérica de soborno, si bien como en función de la legislación la definición varía entre diferentes países, la propia norma indica que prevalecerá la definición del término “soborno” definido por las leyes antisoborno aplicables a la organización.

Compliance penal

La certificación recoge las mejores prácticas internacionales en este ámbito, ayuda a reducir el riesgo penal y prevenir delitos, a difundir la cultura de prevención y cumplimiento, y reforzar la imagen de marca en las empresas.

En definitiva, una adecuada gestión de la política de complice puede suponer una ventaja competitiva para una organización, al mejorar su reputación. Por el contrario, una gestión inadecuada puede causar un grave perjuicio a esa reputación y, en consecuencia, afectar a sus resultados. La clave, será la cultura de ética empresarial y la cultura de cumplimiento que se haya instaurado en la compañía.

Fuente: Salvador Román; Gerente de Governance y Corporate Comliance; AENOR; CTN 307/SC1

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on linkedin

Hurteco, derechos reservados| Desarrollado por Control Redes.